
Si tuviese que hacer una reflexión acerca del 2010 y quedarme con algo, me quedo con estos tres últimos meses.
No sabía que iba a ser tan fácil poder emocionarme con unas imagines, que sabemos que existen pero hasta que lo sabemos realmente y casi lo sentimos dentro de nosotros no podemos saber lo que es. No me imaginaba que iba a poder emocionarme delante de una clase leyendo un poema o que me digan cosas tan bonitas que me hacen que derrame más lágrimas que en todo un mes.
Este año me he desmotivado tantas veces, he tenido tantas ganas de tirar la toalla... pero creo que ahora he encontrado mi camino y lo más importante es que también me he encontrado a mi en este camino, no se si será el que seguiré toda mi vida, pero de momento me gusta, me encanta y hace que me sienta tan bien que llore de la felicidad o me entre una carcajada en cualquier momento.
No se si ha sido el destino, no se ni siquiera si puede llegar a existir el destino, realmente pienso que tanto las cosas buenas como las malas pasan porque tienen que pasar y no por otra cosa...