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martes, 28 de abril de 2009



A veces he llegado a pensar que vivo en una especie de laberinto, cuando creo que estoy llegando al final de todo esto, vuelvo a encontrarme con otra calle sin salida, u otro muro, lo que significa que tengo que volver atrás y volver a empezar.

La verdad es que toda esta situación me cansa, me agota, me enfada, me agobia…
pero que le vamos a hacer, supongo que así es la vida, unas veces se gana y otras se pierde.

Y a mi esta vez me ha tocado perder.

domingo, 26 de abril de 2009


Lo sé. Se que no es fácil comprenderme.

Se que tengo muchas historias que nadie entiende, que me preocupo demasiado por cosas que para la mayoría de la gente no tienen sentido. Se que me vengo abajo muy rápido, con un mínimo comentario que quizás lo hagan sin pensar.

Pero supongo que todo esto me pasa porque no confío en mi misma, no confío en mis posibilidades y en lo que puedo llegar a ser.
Pero lo que también se, es que nada me está saliendo como realmente quiero. Tengo demasiadas dudas, y la tristeza me persigue día tras día.

jueves, 23 de abril de 2009

sábado, 18 de abril de 2009


En algún momento hay que decidirse; los muros no mantienen a los demás fuera sino a ti dentro, la vida es un caos, somos así. Puedes pasarte la vida levantando muros, o puedes vivirlasaltándolos. Aunque hay algunos muros demasiado peligrosos para cruzarlos y lo único que se es que si finalmente te aventuras a cruzar...las vistas al otro lado son fantásticas.

jueves, 16 de abril de 2009

Despedida.



Breves fueron mis días entre vosotros, más breves aún las palabras que os dije.
Mas si mi voz muere en vuestros oídos y mi recuerdo se desvanece en vuestra memoria, entonces volveré. Y con el corazón mas lleno, y unos labios más obedientes al espíritu,, volvere a hablaros.
Sí, volveré con la marea.
Y aunque la muerte me esconda, y el silencio me envuelva, buscaré vuestro espíritu.
Y no buscaré en vano.

sábado, 11 de abril de 2009


Lo que quería decir era que no entendía nada, que todo esto me superaba, que no estaba dispuesta a pasar por ello, pero solo decía : “Sí, vale, de acuerdo”.

No estaba dispuesta a callarme las cosas, sino a decir todo lo que pensaba, lo que quería hacer, pero otra vez me conformaba con todo lo que venía.

No tengo paciencia, pero a veces demuestro tenerla, si se crea un nudo en mi tripa me aguantaré las lágrimas, pero por supuesto nada quedará en esto.

viernes, 10 de abril de 2009





Si hay algo que he aprendido, es que hablar es muy fácil.

sueles hablar las cosas sin saber,

sin pensar en lo que estas diciendo,

y sin pensar ni un segundo.




Y yo me he cansado de este espectáculo y de ser el espectador.

sábado, 4 de abril de 2009



Muchas veces me paro a pensar en toda la gente que me cruzo cuando voy a clase o vuelvo. Todos los días me fijo en al gente, cuando voy en moto, y aunque no quiera me suelo fijar en la mayoría de los coches que me adelantan o en los de al lado de los que me paro en el semáforo, que ni un día lo pillo en verde.

Siempre pienso que quizás ellos sean más felices que yo, algunos parecen que lo tienen todo…un coche nuevo, caras de felicidad a las 8 de la mañana, y algunos ya fumándose el primer pitillo del día.

Y es que nunca nos conformamos con lo que tenemos, siempre nos gustaría tener más, y quizás esa persona con coche nuevo no tiene porque ser tan feliz como parece.

Por ejemplo, a mi muchas veces me pasa que no se expresar bien mis sentimientos y la gente piensa que tengo una vida estupenda y que siempre estoy contenta.

Después llego a casa y enciendo la televisión.

Me ponen enferma todos esos anuncios que nos intentan vender totalmente una irrealidad. Como el anuncio de coca-cola nuevo, “has venido aquí para ser feliz”. Nos intentan vender una vida fácil, y sin preocupaciones.

También me pongo de los nervios viendo el telediario, ¿A dónde vamos a llegar con tanta gente mala en el mundo?

El caso de Marta del Castillo ha llegado a afectarme demasiado, cada vez que sale su nombre por la televisión se me ponen los pelos de punta, y ya se me ha caído alguna que otra lágrima. Podría haberme pasado a mi, o a cualquiera de mis amigas.

Después, todos los casos de maltrato a las mujeres… y me vuelvo a hacer la misma pregunta…¿A dónde vamos a llegar? Es increíble el número de mujeres muertas en un año por maltratos de su parejas, o sus ex parejas. Me parece increíble. Creo que ninguna mujer tiene que morir así, y menos en los tiempo que corren. Cada vez que veo un caso de esos por la tele, pienso “lo que ha tenido que sufrir esa mujer”. Y al final los culpables, no cumplen todos los años impuestos en la condena.

¿Y cuando se muere alguien famoso?, que con todos mis respetos en paz descanse. Se crea un producto mediático increíble, por alguien que no hemos conocido nunca y que solo lo hemos visto a través de nuestra pantalla del televisor o en las revistas. ¿Que hay de todos esos niños que se mueren cada día en el tercer mundo? Ellos también tendrían toda una vida por delante y nosotros no pensamos ni un segundo de nuestros días en ellos, en lo mal que lo pueden llegar a pasar. Lejos de eso nos enfadamos porque no funciona el ordenador, o porque nos perdimos nuestra serie favorita…chorradas.

No queria acabar haciendo una crítica.
Pero yo también vivo aquí, en esta sociedad que a simple vista parece superficial y egoísta. Y nos olvidamos de las cosas que realmente importan.

jueves, 2 de abril de 2009


-Tengo miedo.

-¿A que o a quien?

-A todos y a todo.

-Si vas por partes puede que te entienda.

-Tengo miedo a crearme ilusiones, a que esas ilusiones se alejen a kilómetros de mi y volver a caerme una y otra vez.

miércoles, 1 de abril de 2009

Tú.

Me resulta muy difícil hablar de ti.
Y más ahora, que ya ha pasado bastante tiempo.
Aunque para mi es como si ese maldito accidente hubiese ocurrido ayer.

Pero hoy, me apetece ponerte aquí.
Formas parte de mi, y eso por mucho tiempo que pase nada lo cambiará.

¿Sabéis?
Recuerdo el último día que la vi.
Recuerdo ese día tan soleado, las últimas palabras que nos dijimos, el bikini amarillo y el pantalón rosa.

Tengo ese recuerdo clavado muy dentro de mi.
Recuerdo la llamada de teléfono con la que me asuste tanto, con la que deje de existir por unos momentos hasta que llegue a mi casa y me di una ducha fría y conseguí reaccionar.

Recuerdo tu sonrisa, como si la siguiese viendo todos los días.