(Foto:J.J.Meizo)A veces nos cuestan entender actitudes de las personas, nos comemos la cabeza preguntándonos una y otra vez que le pudimos haber echo para que tenga esa actitud con nosotros. Y cada vez te haces más daño. Sabiendo que aquí la única mala es ella. Ella te va rompiendo poco a poco, trocito a trocito hasta que el final todo lo que dice te lo crees. Terminas pensando, que si, que eres una inútil, que no vales para esto, que tiene todo la razón.
Pero ahora, solo tengo una cosa muy clara, TÚ, no vas a romper mis sueños.


Normalmente los cumpleaños suelen ser felices. Pero en mi calendario, todos los 25 de enero son tristes.


